12 students gamble - Los adolescentes participan cada vez más en los juegos en línea

Los adolescentes participan cada vez más en los juegos en línea

De acuerdo con varios estudios realizados en Canadá y Australia, los adolescentes con nociones en tecnología recurren cada vez más al juego social en línea como forma de entretenimiento para apostar en juegos populares como el póker, las tragaperras y el bingo. En el estudio canadiense, en que se encuestó a más de 10 000 estudiantes de 13 a 19 años procedentes de las provincias canadienses de Ontario, Saskatchewan y Newfoundland y Labrador, arrojó como resultado que 1 de cada 8 había participado en juegos de azar en línea. En Australia, donde las apuestas por resultados deportivos y juegos de azar en línea representan una forma muy popular de entretenimiento, un estudio observó que el 12,2 % de los niños de 12 a 17 años habían apostado o jugado por dinero o premios en Internet. El mismo estudio reveló que uno de cada cinco adultos con un problema de juego comenzó a jugar antes de los 18 años. El estudio australiano también afirmó que entre los adolescentes se encuentra la errónea idea preconcebida de que el juego de hacer es una forma convencional de deporte.

Un estudio más antiguo realizado en 2010 valoró los juegos de azar en adolescentes de Hong Kong y descubrió que de los 1004 estudiantes encuestados, el 63,5 % jugaba fuera de línea y el 3,5 % jugaba en línea con dinero. De ese 3,5 %, la mayoría de los encuestados apostaron en línea en su casa, y el 91,4 % hizo su primera apuesta antes de cumplir los 18 años. El hallazgo del estudio anterior comparado con las estadísticas de los estudios canadienses y australianos más recientes indica que a medida que el juego en línea se hizo más sofisticado y popular, también creció el interés y la participación de los adolescentes en él.

Apuestas sociales vs. juego real: ¿cuál es la diferencia?

A diferencia de sus homólogos australianos, los adolescentes del estudio canadiense se especializaban principalmente en los juegos gratuitos donde apostaban para ganar puntos o premios; es decir, no se utiliza dinero real. Con el juego en línea cada vez más popular, no es de extrañar que los adolescentes impresionables estén emulando a sus compañeros mayores y participando en juegos en línea similares a los juegos de azar.

Debido a que no pueden acceder a los casinos reales o apostar dinero real en línea por su edad, los adolescentes también pueden usar la tecnología VPN que enmascaran su país de origen cuando navegan en línea o crean perfiles falsos que muestran su edad como si tuviese 18 años, la edad legal para apostar. Parece que los adultos no son los únicos que se dejan llevar por la facilidad de los juegos en línea: a medida que los adolescentes pasan cada vez más tiempo en sus smartphones, también han descubierto lo fácil y conveniente que es jugar desde sus dispositivos desde casa o en cualquier lugar.

Mayor probabilidad de convertirse en jugadores de azar en el futuro

El estudio canadiense realizado por el Centro para la adicción y la salud mental (CAMH, por sus siglas en inglés) mostró algunos hallazgos preocupantes, incluido el hecho de que los adolescentes que jugaban a juegos de casino en línea eran mucho más propensos a apostar con dinero real en el futuro. El CAMH considera que estos hallazgos representan una preocupación social porque los juegos colectivos de casino parecen representar la puerta de entrada al juego real. De los adolescentes que apostaron con dinero y participaron en juegos sociales de casino, se pensaba que alrededor del 37-50 % tenían un problema de bajo a medio o alto con el juego. De los adolescentes que apostaron con dinero real (y no en los juegos de casino social y sin dinero), solo el 10 % se consideró que tenía problemas de juego.

Según el Dr. Elton-Marshall, investigador social y epidemiológico en el CAMH y primer autor del estudio, los investigadores no tienen claro por qué existe una conexión tan fuerte entre el juego en línea y el alto nivel de juego en los adolescentes. Sin embargo, lo que sí observaron fue que los adolescentes que jugaban en línea tenían más probabilidades de participar en varias formas de juego que los adolescentes que solo jugaban fuera de línea.

El mismo estudio también arrojó algunas diferencias interesantes entre los jugadores masculinos y femeninos: los varones eran mucho más propensos a jugar al póker en Internet, pero solo un poco más a jugar a las máquinas tragaperras o a juegos de casino sociales.

Facebook también tiene su parte de culpa

A medida que los adolescentes pasan cada vez más tiempo en sus smartphones y ordenadores, también buscan nuevas formas de entretenerse. Facebook es una de las plataformas más populares donde se participa en estos juegos sociales de casino y basta con hacer una sencilla búsqueda en su sitio web para encontrar cientos de ellos. Quizás uno de los hechos más preocupantes del estudio es que debido a que no se apuesta dinero real, estos juegos no se consideran, a efectos legales, juegos de azar y no están regulados por las comisiones de juego de las provincias.

Una preocupación es que los cerebros adolescentes aún no están completamente formados y las vías neurológicas que crean los juegos de azar en línea puedan ser especialmente influyentes en su futuro comportamiento. La teoría es que los cerebros adolescentes tienen más probabilidades de verse afectados por sus entornos y son más susceptibles a comportamientos arriesgados e impulsivos. Estos son exactamente los tipos de clientes que los casinos en línea desean y tratan de atraer. Estos juegos están diseñados para ser atractivos y entretenidos; sin embargo, aún no se conoce a ciencia cierta el efecto que tienen en los cerebros adolescentes. Comprender los motivos que suscitan a los adolescentes a jugar en línea puede ser la mejor apuesta de los padres para evitar que desarrollen hábitos de juego perjudiciales.